viernes, 11 de enero de 2013

Nayeli


Llegó el momento. Pensé que este día no llegaría pero al final…

 Han pasado tres años en los que quedaron sueños, cumplidos, fantasías, historias, anécdotas, confidencias. Joder, las voy a echar de menos.

Deja atrás otra etapa de su vida para comenzar una nueva, y eso es difícil. Buenos y malos momentos compartidos alguna que otra travesura y miles de recuerdos que de vez en cuando se agolpan en mi memoria como queriendo salir, intentando detener el tiempo, intentado evitar la marcha. Recuerdos para ser contados permitiendo que una lágrima se escape por mi mejilla. Recuerdos que, aunque parezcan cercanos, nunca podrán ser olvidados.

Se ha ido, deben partir y por más que quiera no puedo detener lo inevitable. Me deja su alegría, su risa, sus gestos y también sus lágrimas. Todo ello guardado en mi corazón, siendo luciérnagas que iluminen mis pensamientos cuando me invada la tristeza de saber que ya no estará.

Sólo espero haberlo hecho bien, que todo lo que le he enseñado, lo que hemos compartido, lo que juntos hemos vivido le sirva en su vida. Sabes donde encontrarme, que el paso del tiempo no te haga olvidar a tu antiguo profesor, espero que perdure en tu memoria las clases de alternativa en las que eras mi único alumno, los partidillos de fútbol en el recreo, las conversaciones en el comedor de cómics, fútbol y superhéroes, las excursiones…

Que algún día, cuando seas adulto, algo te recuerde a un antiguo profesor, ojalá que ese recuerdo esboce una sonrisa en tu rostro

Fue un placer enseñarte.


“Padres formidables, conllevan tener hijos maravillosos”

viernes, 14 de diciembre de 2012

Soy de la Pública

No hará mucho una amiga me preguntó con preocupación, opinión  sobre los colegios de la localidad en la que me crié. Su hija comienza el curso que viene el colegio y como una buena madre, se preocupa por su educación. Tenía las típicas dudas que tienen muchísimas madres de este país, buscan un colegio que desarrolle un buen nivel educativo en sus alumnos, quiere que el entorno no perjudique la educación de su hija y se ve tentada en elegir la opción de un colegio concertado.
Yo, como idealista que soy, le he mandado unas buenas parrafadas por e-mail de las que le han tenido que salir humo de los parpados, justificando lo que creo que es mejor para ella y para su hija, que sin ir más lejos, es lo mejor para cualquier niño.
Los padres son libres de elegir el colegio de sus hijos, hará algún tiempo otro amigo mío comenzó a llevar a su hijo a un colegio concertado y gestionado por una cooperativa religiosa, por supuesto el está de acuerdo con la filosofía y pedagogía de este centro con lo cual hay que respetarlo. No respetar su punto de vista me convertiría en un intransigente. Cada uno es libre de  elegir la escolarización de su hijo. Hay que diferenciar que escolarización no es lo mismo que educación. Hay padres que no creen en la escolarización en ningún centro, ya sea privado, público, concertado. “Crecer sin escuela o la escuela en casa” es otra manera de educar a los niños si bien no creen en la escolarización, sí creen en la educación. La mayoría de estas personas creen que la escolarización adoctrina al niño, es su punto de vista y a lo mejor tienen razón.

 “La educación es un derecho humano y un deber social, fundamental, libre y gratuita”. Los que somos de “la Pública” así lo creemos. Ser de  “la Pública” no significa  politizar la escolarización ni la educación, significa defender aquellos valores en los que creemos por encima de cualquier partido político y de cualquier ideología. Defender algo tan básico y universal como es la gratuidad en la educación, que todo niño de este planeta tenga derecho a una educación, a poder aprender, a formarse como persona, el no tener en cuenta su origen de procedencia, o su nivel adquisitivo, o sus inquietudes religiosas…
Así somos los profesores de la pública. Respetamos el país de procedencia de nuestros alumnos, o las creencias religiosas, pues educar  comienza por respetar y no por imponer un pensamiento, idea o religión. Son los niños los que con el paso del tiempo van formando sus opiniones, juicios y creencias. Ofrecemos esa oportunidad para todas aquellas familias que quieren que a sus hijos se les eduquen en igualdad de oportunidades. Y sí, adoctrinamos, adoctrinamos a los alumnos intentando todos los días hacer de este mundo un lugar en el que el respeto, la solidaridad, la honestidad, la bondad, el amor, la amistad, la tolerancia…, sean las bases de nuestra sociedad. No imponemos una religión, ni tampoco una ideología política, ni les decimos a nuestros alumnos de que equipo de fútbol tiene que ser.

Somos docentes que estamos en un puesto de trabajo público gracias a nuestra carrera y porque hemos aprobado una o varias oposiciones (aunque no tengamos la plaza) siendo aptos para ejercer la docencia. Nadie nos ha regalado nuestro puesto de trabajo, lo hemos obtenido con nuestro esfuerzo y sacrificio. Cuando después de tener ganado nuestro derecho a trabajar, alguien decide rebajarte el sueldo, suprimirte complementos salariales, eliminar puestos de trabajo vitales y necesarios porque los que nos gobiernan(independientemente del partido político) no son capaces de hacer bien su trabajo. Uno se siente estafado, perjudicado, engañado. No podemos hacer otra cosa que no sea reivindicar nuestra posición en nuestra sociedad.
Nuestra escuela, es la escuela de todos y para todos. Por ello muchos llevamos las sudaderas y las camisetas de lo que se nos han denominado como “marea verde”. Con ello pretendemos que tanto los padres, madres y nuestros propios alumnos sean conscientes de la difícil situación que atraviesa nuestra escuela y que al final por encima de los recortes salariales, bajadas de sueldos y demás, está el futuro de nuestros hijos.

No tenemos nada que envidiar a la privada o a la concertada, quizás la cuestión esté en la falta de recursos y recortes, pero NO somos peores.
Que nadie entienda que nuestra forma de protestar sea igual a politizar. Muchos profesores no estamos de parte de ningún partido, quizás sea porque ningún partido está de parte de los profesores.
Ahora nos enfrentamos a nuestra octava ley orgánica en educación. Después de LGC, LOECE, LODE, LOGSE, LOPEG, LOCE, LOE, no se como la van a llamar ahora la siguiente ley que está a punto de entrar en nuestras aulas, la cuestión es que seguimos sin consensuar un modelo educativo común para nuestros hijos. Lo que más les interesa es llegar al poder y cambiar la ley cuanto antes. Parece que lo más importante es que hacer con “la educación para la ciudadanía” o con el castellano o con la religión.  Y yo digo, porque no se centran en que:

- La Educación es un derecho

- La Educación nos concierne a todos

- La Educación es indispensable para el desarrollo humano

- La Educación es de todos y para todos

- La Educación es gratuita

- La Educación debe respetar y no imponer

Ojalá lleguemos algún día en el que alguien vea una camiseta o una sudadera de la “marea verde” y diga mira por ahí va un defensor de los derechos humanos, o mira alguien que inculca  las ciencias y las letras, o mira una persona  que forma en valores a nuestros hijos.


Creo que estamos muy lejos de esta idea, a años luz de esta utopía, pero hasta entonces...

martes, 27 de noviembre de 2012

"El Lencero"

El otro día me dirigía a comprar unas entradas para ir al teatro, como es costumbre en mí, me equivoque de desvío por ir pensando en la infinidad de cosas que pienso cuando voy conduciendo. Para dar la vuelta y tomar la M-50, tuve que girar en Móstoles. Hacía mucho tiempo que no pasaba por allí. Tome la salida que hace unos años, día tras día, tomaba para ir a un colegio en el que estuve. Con lo sentimental y melancólico que soy, comencé a esbozar muchos recuerdos de mi paso por el colegio Luís Álvarez Lencero. Lo que provocó que volviera a saltarme la salida de la M-50…,mereció la pena, más recuerdos volvieron a mi cabeza.

Nunca olvidaré mi paso por este colegio, ya que mi estancia en él, está ligado a muchos recuerdos que me sucedieron en mi vida personal. Hacía dos semanas me había casado, al poco nacieron los hermanos de mi "hermana adoptada"(Laura) a los que adoro y quiero tanto como a su hermana, por una vez en mi vida me compré un coche nuevo, mi hermana Elena se casó ese año..., siempre asocio mis recuerdos personales con los cursos escolares. Al volver de mi luna de miel, hablé con recursos humanos para que me incorporasen a la lista de interinos y comenzar a trabajar. Hubo suerte, llamaron de la “Sur”. Elegí este colegio porque era una baja por maternidad, la cual te garantiza unos cuantos meses seguidos de empleo y sueldo.
Me costó encontrar el colegio, ya que es muy céntrico, se encuentra en el casco antiguo de la ciudad, en un barrio muy empobrecido, demasiado para ser el comienzo de la crisis por aquel entonces y además tenía una fuerte inmigración, tanto es así que en el grupo de alumnos que tuve, la población española era minoritaria. Al llegar, tuve un recibimiento muy acogedor y familiar, de los mejores que he recibido. Cuando te mandan sustituir a un colegio es muy importante la manera en la que te reciben, puedes saber muchas cosas de tu nuevo colegio en función del trato recibido el primer día. Recuerdo que tanto el equipo directivo como los compañeros fueron muy amables. Teniendo en cuenta la problemática del centro y las dificultades de las familias, el claustro de profesores fue de los mejores de los que he formado parte. Compañeros como: “Goyo, profesor de educación infantil en 4 años”, así se presentó junto con un buen apretón de manos. Un maestro de infantil, algo poco inusual en esta etapa(Pues el 95% son mujeres). Nunca he conocido a un maestro/a de infantil tan profesional y tan currante como Goyo. Comíamos juntos en el comedor y todos los días arreglábamos el mundo y cuando no queríamos arreglar el mundo nos tronchábamos de risa contando batallitas. Buena gente Goyo.
También recuerdo a otro compañero, el cual no diré su nombre por si acaso, era de la vieja escuela y quizás era el único distante con el resto de compañeros. No tuve ningún problema con él, aunque no me hubiese gustado tenerle de compañero de nivel. Era un tipo curioso. Tenía auténtica fobia a sustituir en Infantil(cosa que no es fácil, si no estás acostumbrado), recuerdo que en los claustros sugería que fueran dos persona a sustituir en infantil en vez de una sola como se hace en cualquier colegio. En ocasiones cuando alguna compañera o compañero(Goyo) enfermaba, si él tenía una hora libre (de coordinación) y nadie podía sustituir, se escondía en el baño para que no le encontrasen.
Con mi compañera de nivel, María, congeniamos muy bien. Recuerdo con mucha nostalgia los cafés que nos tomábamos en el bar de al lado, o cuando quedábamos todos los viernes a las 14:00. Comíamos casi todo el claustro de profesores, incluido el equipo directivo, olvidando por un rato todos los problemas, oposiciones, recortes…,los viernes era el día que todos esperábamos simplemente para reunirnos y comer todos juntos. Contarnos nuestras batallitas en el aula o reírnos de nuestras desdichas. Joder, que bien me lo pasaba los viernes en Móstoles. Me encantaba comer con mis compañeros y compañeras. Nunca me lo he pasado tan bien ni he tenido una relación tan familiar con mis compañeros como en Móstoles. Muchas veces pienso que si la relación con el claustro de ese colegio hubiese siso distante o tormentosa como en otros muchos centros, la experiencia en “El Lencero” hubiese sido un trago amargo. Ese año nos fuimos de cena por navidad, hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien, mejor que cuando he salido con mis amigos. Al año siguiente y aunque ya no formaba parte del claustro volví a repetir cena con ellos. El claustro estaba formado por edades muy distantes pero formábamos un buen equipo: Eva, Bea, Marisa, Edu, Patricia, Andrés, Goyo, Justa…, después de ese curso muchos se marcharon del colegio. Yo fui el primero pues estaba sustituyendo, Andrés, Eva y Bea también se fueron al terminar el curso, pues eran interinas como yo. Según me cuentan siguió habiendo muy buen rollo pero no era lo mismo, faltábamos los interinos.
Recuerdo el frío que pasé durante ese curso, no recuerdo haber pasado tanto frío  en mi vida. Nevó en tres ocasiones. Guardar patio era una tortura en ese colegio, he guardado patio en colegios de la sierra o en zonas de montaña, pero como el frío de aquel año nunca. Tenía frío hasta dentro del aula, recuerdo dar las clases pegado a un radiador.
Ese año también fue el 25 aniversario del centro. Cada profesor tuvimos un cometido que desempeñar en el proyecto del 25 aniversario. Como a uno, modestia a parte, le gusta dibujar, me encargaron diseñar un símbolo que representase al colegio. Me gustó dejar mi granito de arena en la historia de “El Lencero”, algún día me gustaría ir a Móstoles con mi hija (cuando sea un poquito más grande), pasear por el barrio de “El Lencero” y contarle la historia de la placa conmemorativa del 25 aniversario.

 
 
Mi sustitución duró hasta abril, ya que la compañera a la que sustituía se incorporaba después de su baja por maternidad. Nunca me ha costado tanto abandonar un colegio como fue “El Lencero”. Todos los cursos uno termina con un pequeño nudo en la garganta tras despedirse de las familias, los compañeros, los alumnos…, en aquella ocasión el nudo era muy grande. Me da mucha pena porque no volví a ver a mis alumnos de 2º y muchas veces me pregunto que será de ellos, tendiendo en cuenta las situaciones tan dantescas que tenían muchas familias.
Eran muchas las dificultades de las familias de este centro, tenía alumnos con situaciones familiares y económicas muy desagradables. A pesar de esto, mi convivencia con ellos fue muy buena. El día antes de marcharme nos reunimos todos en la biblioteca y allí, me pusieron un video, que anteriormente habían grabado a mis espaldas, con todos mis alumnos y compañeros despidiéndose de mí de manera personal. Nunca he vuelto a ver este DVD, lo tengo bien guardado con el resto de videos que he grabado en colegios por los que he pasado, pero no lo quiero ver. No se explicar porque, pues ha sido un buen colegio, me trataron muy bien, los chicos eran un encanto, mis compañeros adorables, pero no quiero ver ese DVD. Quizás sea porque si lo vuelvo a ver, con lo sentimentalón que soy, se lo que pasaría.
Dejé “El Lencero” un soleado 26 de abril. Fue dejar ese colegio y comenzar hacer calor, un calor insoportable. Me mandaron a Loranca, Fuenlabrada, a un colegio que resultó ser el antagonista de “El Lencero”,                pero esa es otra historia…


Esta entrada se la dedico a mi hermana "adoptada", Laura, se que lee mis entradas y le gusta lo que escribo. Aunque la hago mucho de rabiar y en ocasiones ejerzo de manera excesiva de hermano mayor(te jodes, es lo que toca por ser la pequeña), ella sabe  lo mucho que la quiero y lo orgullosos que todos estamos de ella, simplemente por ser como es, por ser "Laura"

PD: Si este sábado no hubiésemos quedado para ir al teatro juntos, nunca me hubiese salido esta entrada tan especial.

martes, 20 de noviembre de 2012

Las Abejas del Valle

Cuando uno era alumno, las excursiones eran el plato fuerte de cada trimestre, esperabas con ansia para que llegase ese día. El salir fuera del colegio por un día, montarte en el autobús, las canciones típicas de excursión que hoy en día se siguen catando: Juanito se hizo pis en el saco de dormir... ¿Quién yo?... Si tú... Yo no fuí... ¿Entonces quién...?, canciones, en las que al final los profesores también nos vemos implicados y acabamos cantándolas como un muchacho más. Hoy, los chicos esperan con la misma ilusión la llegada de excursiones.

La semana pasada fuimos de excursión a “Poyales del Hoyo” “Al museo de las abejas”.

Con la que no está cayendo encima, las excursiones suponen un gran esfuerzo a muchísimas familias, sobre todo para aquellas que tienen varios hijos. A principio de curso estábamos preocupados, teníamos que buscar excursiones económicas para que las familias pudieran afrontarlas sin dificultades, excursiones sencillas que no acarreasen gastos extras. Decidimos ir “Al museo de las abejas” por el módico precio de 3 euros. Lo que no podíamos imaginar es que fuese tan instructiva, interesante y motivadora. Me pareció una de las mejores excursiones a las que he ido con mis alumnos. Cuando realizas una excursión, pretendes que esta tenga un sentido útil para los chicos. Intentas que aprendan desde un punto de vista distinto al aula. En esta excursión no solo aprendieron los alumnos, también los profesores. Me gustó mucho pues descubrí aspectos de estos animales que desconocía y eso me encanta.

Yo que soy muy crítico, diría que al museo le faltó realizar algún pequeño taller con cera o miel. Aun así creo que la visita fue muy provechosa. La he recomendado a muchos compañeros y si algún año puedo, volveré con otro colegio. El paisaje, las vistas y el trato familiar, mereció la pena.

Muchas veces, en la sencillez de las cosas encontramos el bienestar, el gusto y la pasión por los pequeños placeres diarios.

 


miércoles, 31 de octubre de 2012

Un Gran Poder conlleva una Gran Responsabilidad

Desde muy pequeño he sido un enamorado del mundo del cómic, siempre he leído y releído las aventuras de mis superhéroes preferidos. Mis amigos dicen que soy un “friki”, un “friki” sano.

Todo el universo que envuelve al cómic de los superhéroes me entusiasma, su filosofía, el punto de vista que refleja en nuestra sociedad, el enfrentamiento entre el bien y el mal, hacer el bien por encima de todo como único objetivo en la vida…
Siempre he dicho que los superhéroes son como los maestros, buscamos cambiar nuestra sociedad a mejor, un vengador se convierte en su álter ego (Perte Parker-Spiderman, Bruce Wayne-Batman…)con el que combatirá el mal de por vida, cuando un maestro comienza a dar clase sabe que tiene una gran RESPONSABILIDAD, a la cual estará ligado el resto de su vida. Esa responsabilidad consiste en hacer lo correcto, en hacer el bien.
En muchas ocasiones los superhéroes se encuentran en situaciones en las que la sociedad les increpa, incluso se vuelven contra ellos. Provocan un rechazo en la gente a la que ayudan o salvan.
Los maestros en muchas ocasiones corremos la misma suerte.
Los superhéroes tienen alguna que otra crisis en la que se plantean si seguir con la RESPONSABILIDAD que recae en sus hombros, ya que están sacrificando aspectos de su vida personal.
A los maestros también nos ocurre lo mismo ya que en ocasiones las dificultades en los centros y los problemas pueden influir en nuestras vidas hasta el punto de afectarnos a nivel personal.
Los superhéroes ante crisis personales siempre encuentran una luz al final del túnel, esa luz, viene guiada por alguien que agradece su esfuerzo y sacrificio. Esto provoca en el héroe su retorno con más fuerza.
En ocasiones hay madres, padres y lo más importante, alumnos, que hacen que tu profesión merezca los esfuerzos y sacrificios que realizamos.
Como los superhéroes, servidor, cree ciegamente en su trabajo. Creo en mi metodología.

Hace tiempo elaboré una programación basada en personajes que a los alumnos les motivaran. Cansado de ver como mis alumnos se aburren, año tras año, con libros de textos con personajes a los que aborrecen y no les motivan en absoluto, empecé a elaborar unidades didácticas en las que los protagonistas fueran aquellos personajes que a los chicos y chicas les despertasen curiosidad o fueran afines a ellos (siempre que representasen valores positivos, claro)
Este pequeño proyecto lo presenté en una oposición y aunque al tribunal (bastante “Arcaico”) no le gustó. Aprobé la oposición pero no con la nota que necesitaba para obtener la plaza. Aun así no me rindo, ya que la opinión de un tribunal no deja de ser un tanto subjetiva. A mi me funciona muy bien en el aula y sigo utilizando “El Cómic de los Cuentos”(así lo bauticé)
He conseguido transmitir mis aficiones a mis alumnos y alumnas (creando pequeños y pequeñas “frikialumnos”, como dice mi mujer)
Nada malo es enseñar a los alumnos valores como la amistad, la tolerancia, el respeto…

Si juntamos los valores y unas buenas cucharadas de contenidos junto con estos valores

 

¿conseguiremos cambiar el mundo?,

 

yo creo que sí. Que se preparen los “Magneto, Doctor Doom y compañía. Un superhéroe queda vivo para seguir combatiéndolos.

 


 

 


jueves, 18 de octubre de 2012

El Pragmatismo de los niños

Dentro de nuestra ajetreada vida laboral, encontramos momentos en los que uno no pude evitar soltar unas carcajadas, relajarse y reír.
En muchas ocasiones son nuestros alumnos los que nos hacen reír con las ocurrencias que tienen o con esas “ideas previas” que poseen antes de abordar un contenido de manera científica.
Las respuestas de los chavales son tan variadas y elocuentes que podríamos escribir cientos de libros contando anécdotas sobre respuestas en exámenes, preguntas en clase o porque simplemente los niños en muchas ocasiones se acercan a sus maestros y empatizan con ellos, les cuentan sus inquietudes, sus preocupaciones o sus dudas “existenciales”.

A lo largo de mis años como maestro, que no son muchos, me he encontrado con situaciones y respuestas muy divertidas de las cuales algunas no puedo olvidar, ya que son divertidísimas. Antes de que la memoria comience a fallar tengo que dejarlas registradas en este diario. También espero esbozar alguna sonrisa en aquellos que lean este humilde blog. Ojalá os hagan reír, algo tan necesario en nuestras vidas. Esta es una pequeña recopilación de las anécdotas más divertidas que me he encontrado a lo largo de estos 7 años como docente:

  • Recuerdo una vez explicando en Conocimiento del Medio cual era la mejor forma de evitar el deshielo de los glaciares, un niño de 2º contestó: - Profe la mejor forma de conservar el hielo es meterlo en la nevera y congelarlo.
  • También en clase de Conocimiento del Medio de otro colegio, hablando de productos derivados pregunté a una niña de 3º algún derivado de la leche…, a lo que esta niña contestó de manera aplastante: -La vaca
  • Una vez sustituyendo en 1º de primaria de otro colegio me dio por preguntar a los niños de donde se obtenía la leche. La respuesta de un niño fue contundente: - Del Mercadona
  • En un examen de 5º pregunté por los movimientos del corazón y me encontré de respuesta: -El corazón siempre está en movimiento, sólo en los zombis está parado aunque pueden andar y morder.
  • En otro examen de 2º pregunté si conocían algún vegetal sin flores y la respuesta fue clara y concisa: –Sí, conozco
  • Siguiendo con los exámenes una de las respuestas más insólitas fue en un examen de 5º en el que pregunté, qué es la presión atmosférica: -Es cuando el aire sopla muy fuerte y te empuja hacia atrás, es como si te aplastase.
  • En una clase de 2º pregunté a los chicos si sabían que era un “rumiante”: - Sí son animales que “gomitan” cuando comen mucho
  • En cierta ocasión vigilando el patio del recreo se encontraban los niños jugando tranquilamente cuando una abuela de un niño de 1º se acercó a la valla del centro y comenzó a llamarle. El niño no hacía caso y la abuela siguió insistiendo. Este alumno que se encontraba cavando en el suelo con un rastrillo, una pala y un cubo de juguete, llegado un momento levantó la cabeza miró a su abuela y le dijo: -¡Abuela! te he dicho mil veces que no me molestes cuando estoy trabajando.Este mismo niño en cierta ocasión también me dijo: -Profe he corrido tanto que me duele muchísimo el corazón. En otra ocasión este niño después de llevar casi 5 minutos incómodo y de pie en una ventana intentando calcar un dibujo, por si mismo decidió coger una silla acercarla a la ventana para sentarse y seguir calcando, me miró y dijo: - Profe, esto si que es vida. La última anécdota de este niño tan simpático fue una vez en el comedor, comiendo a mí lado le pregunté si le gustaban los huevos fritos, a lo que respondió: - Es lo que más me gusta en el mundo.
  • Explicando la respiración en 1º preguntaba a mis alumnos cual es el órgano encargado de tomar el oxígeno, mientras me señalaba el pecho: - Por las tetas respondió una niña.
  • Esta es de mi hermana que también es docente. Un niño de origen chino no paraba de observar el suelo cuarteado por la falta de agua, se acercó a su seño y le preguntó: -Seño, porque está roto el suelo
De todas estas vivencias hay una que siempre será mi preferida, la mejor para el final. Cuando en alguna ocasión la he contado a mis amigos o familiares siempre me dicen que es como un chiste, pero puedo asegurar que me ocurrió en un colegio y fue tal la risa que hoy en día no puedo evitar reírme si la vuelvo a recordar. Espero os resulte divertida.

  • En un colegio muy particular, tenía un alumno un tanto bruto a la hora de decir las cosas. Normalmente cuando un niño quiere ir al baño te pregunta si puede ir al servicio o te dice que se está haciendo “pis” o “caca. Este alumno de 2º, siempre que quería ir al baño se acercaba y ni corto ni perezoso te soltaba:
-Profe, tengo que CAGAR. Cansado de oír esta expresión tan ordinaria día tras día y provocar en el resto de sus compañeros mofas y burlas hablé con él.
Le expliqué muy detenidamente que no es una expresión muy adecuada y de manera jocosa y eufemística le conté como tenía que pedir permiso para ir al baño. El niño atendió con mucha atención, le dije que cuando uno tiene la necesidad imperiosa de hacer de vientre se dice que “uno tiene que llevar troncos al aserradero”. Así evitamos la palabra CAGAR la cual suena tan mal.
A los dos días veo como este niño se acerca a mi mesa con las manos en la tripa y con gesto de tener un buen“apretón”: - ¡Profe!, que tengo un tronco de esos a punto de estallar

 


miércoles, 3 de octubre de 2012

Cosas de "Muggles"

La semana pasada comencé un nuevo curso, no ha sido fácil. Este es sin duda uno de los peores años que nos vemos azotados por esta crisis que no quiere terminar.

Cuando llega septiembre, uno empieza a notar ese cosquilleo en el estómago y empieza a preguntarse ¿cuándo seré nombrado?, ¿dónde trabajaré este curso?, ¿cómo serán mis nuevos alumnos y alumnas?, ¿y mis nuevos compañeros?...,

Lo que más nos tortura a los interinos es el saber cuando vas a empezar a trabajar y donde. Desde que empieza el mes de septiembre, uno se levanta todos los días y comprueba la lista de interinos por si te han llamado. En función del número de lista que tengas puedes calcular a ojo cuando entrarás a trabajar. Este curso, después de cinco años de interino, me encontraba con una posición privilegiada. Durante el verano me permitía soñar, acostumbrado otros años a sobrevivir con bajas por enfermedad, o maternidades de un colegio a otro, este curso tenía todas las papeletas de conseguir una apreciada vacante desde el principio del curso. Incluso soñaba con empezar a trabajar antes de que se incorporaran los alumnos y no con los alumnos incorporados lo cual te supone ir con retraso y acumulación en tu trabajo.

Todo era idílico, hasta que los “muggles” hicieron de las suyas (me encanta Harry Potter y todos los términos  que aparecen en los libros, mi vida es similar a la del mundo de Harry Potter) los recortes y la austeridad se instauraron sobre nosotros.
La lista no avanzaba, sobre todo la de primaria. ¿Qué supone esto?, un sufrimiento igual que la maldición “Maldición Cruciatus”, una tortura, un sin vivir.
Un año más estos malditos “muggles” se empeñan en arruinarme el curso. Otra vez me veo sobreviviendo a costa de las enfermedades de mis compañeros. Una vez más la  “Maldición Cruciatus” se cebaba sobre mí, este año con más dureza sabiendo que somos uno más en la familia. Esto es lo que verdaderamente me acongoja, perder un puesto bien merecido  teniendo a nuestra pequeñita con nosotros. Sufrí mucho, muchísimo, la lista no avanzaba, absolutamente nada. Un buen día comenzó a moverse, los números pasaban poco, pero la idea de obtener una vacante se esfumó de mi cabeza, ya era tarde y todo el pescado estaba vendido o eso creía yo.

Cuando todo parecía perdido apareció “Dumbledore”, quería que volviese a “Hogwarts”, necesitaban un maestro para dar “defensa contra las artes oscuras”.

Menos mal que la magia nos ayuda. Sin duda alguna, con “Dumbledore” de mi lado todo es distinto, es un gran hechicero y como en los libros de Harry Potter tiene un punto de vista muy distinto al del Ministerio, un Ministerio cargado de “muggles”.

Vuelvo con la misma ilusión que Harry en sus libros, vuelvo a “Hogwarts”, mis alumnos vuelven a recibirme con cariño los cuales hacen que uno se sienta orgullosos de ser maestro, de saber que este derroche de entusiasmo provoca que la “Maldición Cruciatus” desaparezca, por lo menos hasta el año que viene. A ellos le crea ilusión mi regreso, a mí me da la oportunidad de volver a estar con ellos un año más. Terminar lo que empecé cuando los tomé como alumnos en  3º. Son un grupo de chavales y chavalas magníficos,  por ellos vuelvo a “Hogwarts”. En estos años como docente y de momento, siempre he llegado a conectar muy bien con mis alumnos, pero de manera especial son los chicos de “Hogwarts”, y los chicos del Víctor Jara. Con estos dos grupos de alumnos sabes que aunque pase el tiempo nunca los olvidas, ya que la relación con ellos es sin duda un regalo para un humilde maestro.

Como en “Hogwarts”, cada año es una aventura nueva cargada de emociones, alegrías y algún que otro disgusto. Creo que este puede ser el último año aquí, todo tiene un principio y un final y aunque a uno le duela, creo que mi ciclo en este colegio de magia se acaba este año, como los libros de Harry Potter, toda gran saga en algún momento debe terminar.

Solo me queda disfrutar, esperar que este año sea tan bueno o mejor que los anteriores, terminar lo que empecé hace tres años, dejar esa huella que todo maestro intenta dejar en sus alumnos y que perdure  muchos años más.

Lo mejor, volver donde uno es querido, es la mejor forma de llevar las meteduras de pata de los “muggles”, porque a fin de cuentas todo esto son “COSAS DE MUGGLES”